viernes 2 de septiembre de 2011
Comida «basura»
Vía el blog de Pablillo he visto un vídeo de los que te remueven[1] la conciencia, si es que la tienes, y que me ha recordado al cuento de los altramuces.
El ser humano es increible. Siempre estamos quejándonos de lo mal que nos va, tengamos trabajo o no, tengamos dinero o no, siempre pensamos que nos debería ir mejor. Sin embargo, siempre hay alguien detrás que recoge la media arrachera que tiramos a la basura[1] para comérsela. Y además, al contrario que esa persona que la tira, le agradecen a Dios el poder tenerla en la mesa.
A ver cuándo comenzamos a darle gracias a Dios por lo que tenemos, en lugar de quejarnos, y a tender una mano al que viene detrás recogiendo nuestra basura. Yo, tal y como dice mi esposa, engordo por lástima, porque soy incapaz de tirar comida a la basura; si no eres capaz de comerte un plato entero, mejor pídete otra cosa o compártelo con alguien.
Notas- Del verdadero significado de remover, no el mal empleado remover cuando en español existen las palabras borrar o eliminar.
- Es verídico. Una vez en una zona de comida rápida, esperando a que un hombre tirase a la basura sus «desperdicios», vi cómo éste tiraba media arrachera, que encima no es precisamente barata.
0
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Conciencia, Cultura
domingo 28 de agosto de 2011
No me grites, que no te veo
No, no me he equivocado con el título de esta entrada. Otro posible título que había pensado, muy a lo grupo de Facebook, era «Yo también quiero que no se permita el uso de Internet sin pasar antes un examen lingüístico y psicológico»; lo malo de éste es que resultaba un poco largo como título.
¿Por qué quisiera que se necesitase de un examen de Internet, igual que lo hay de conducción[1]? Porque estoy cansado de ver faltas de horrografía que me lastiman los ojos, de intentar descifrar comentarios que más bien parecen jeroglíficos y de aguantar que le gente no tenga el más mínimo de respeto por los demás. Pero, sobre todo, ODIO QUE LA GENTE ME GRITE.
Como estoy cansado de todo eso y paso de decírselo a cada persona que me caiga de repente gorda, mejor lo dejo por escrito, para nada más enviar en esos casos un mensaje con el enlace. Pero es domingo y estoy un poco flojo, así que mejor voy a dejar un par de enlaces.
El primero, para empezar de una manera suave, a un artículo[2] en el que se explica muy bien cómo comportarse en Twitter, aunque sirve para cualquier servicio de microbitácora como el muro de Facebook.
El segundo, el artículo en Wikipedia sobre la Netiqueta. Este artículo es un referente para el comportamiento en todos los servicios de Internet, no sólo las modernas redes sociales. Para resumir: igual que en la vida «real» se deben cumplir una serie de normas de convivencia (etiqueta), así también en Internet se debe prestar atención a no molestar a los demás con ciertas actitudes (netiqueta).
Espero que con esta entrada pueda contribuir aunque sea un poco a que Internet sea un sitio mejor para todos.
Notas- En algunos países.
- No «post», que esa palabra no existe en español.
0
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
jueves 10 de marzo de 2011
Presunto Culpable
Como seguramente todos los que vivís en México sabéis, el día 18 de febrero se estrenó en los cines «Presunto Culpable». Según tengo entendido también se ha exhibido en otros países, aunque aquí ha generado un poco de revuelo.
¿De qué trata?
Es una película/documental en la que se muestra el caso de un hombre que fue acusado de un asesinato que no cometió; ni siquiera conocía a la víctima, ni se encontraba cerca cuando ocurrió. Después de cinco años preso, dos abogados supieron de su caso y le ayudaron a salir libre, encontrando en el camino todas las incompetencias cometidas sobre él.
En el tiempo que duró su relación con el hombre, estuvieron grabando conversaciones con él, con testigos y partes del juicio, con la idea de hacer un documental. Cuando terminaron de grabar vieron que tenían tanto material que era mejor exhibirlo como película.
¿Por qué el revuelo?
«Presunto Culpable» muestra una de las fallas del sistema en México: la justicia. Según las estadísticas que se muestran, se condena a más del 90% de los acusados sin reunir las suficientes evidencias, incluso sin que lleguen a ver al juez.
Todo esto ha hecho que los jueces —sobretodo los que aparecen en el
documental— se hayan puesto un poquito nerviosos, por lo que incluso ha
estado censurada retirada de cartelera por unos días.
Es una lástima que las cosas funcionen de esa manera —inocentes encarcelados y culpables en la calle— pero más lástima da que hoy en día, en la era de la información, pretendan censurar antes que arreglar. La película debería servir para que el poder judicial reflexionase y corrigiese, no para que intenten esconder la cabeza debajo de tierra y finjan que no ha pasado nada.
Por si vuelve a suceder
La razón por la que he escrito esta entrada es doble:
- Denunciar la situación, por si acaso alguien no se ha enterado.
- Dar alternativas.
Hoy por hoy no se puede esconder la información, tal y como se pudo ver hace unos meses con el caso WikiLeaks. Así que sirva esta entrada para ofrecer una alternativa, por si se les vuelve a ocurrir retirar la película.
Ya se puede encontrar en Internet, por ejemplo en Taringa!. Obviamente no estoy diciendo que la gente empiece a descargarla, por supuesto, nada más es por si llegan a retirarla de nuevo.
Enlaces de interés
1 aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
lunes 11 de octubre de 2010
Otro año más
10/10/10
Desde el día 10, como cada año en estas fechas, soy un año más viejo. Pero esta vez no ha sido como las otras veces; semejante fecha merecía una celebración especial, y vaya que la he tenido. Lo único que faltó ese día fue que cumplí 37 y no 42 (dejo como tarea el porqué de la cifra).
Empecé levantándome a las 8:30. El peque de la casa todavía no entiende de domingos, de que la noche anterior me durmiera a las 2 de la mañana, ni de que fuera mi cumple, así que él se despertó a la hora aproximada de siempre y, cómo no, quiso que los demás compartiésemos su alegría por estar despierto.
Después de bañarme, afeitarme y vestirme para la ocasión (no siempre se cumplen años en una fecha así), desayunar, hablar con mis padres y poco más, salimos a celebrarlo comiendo como hacía tiempo que no comía (año y medio, más o menos, desde la última visita a España).
El menú
De entrada pedimos chopitos —que aunque en la carta venían como calamares no decepcionaron demasiado— y chorizo a la sidra. No contento con eso, me pedí un chuletón poco hecho, no muy grande, pero que me supo a gloria.
Tranquilos, no se me enfaden, no es que esté en España y no haya avisado a nadie. Lo que ocurre es que, después de 5 años aquí, por primera vez fuimos a comer a un restaurante español: El Centro Castellano.
La Crítica
El lugar es bastante acogedor, al más puro estilo de mesón castellano. Viviendo en España, algo así se ve como rústico, lo normal en un mesón, etc.; pero viviendo fuera, entras en un sitio así y, la verdad, te hace sentir como en casa.
El trato de los meseros, incomparable. No es sólo que el lugar fuese como estar en casa, es que te sentías tan atendido y estaban tan pendientes de ti como en la misma.
La comida, excepto el detalle de que en el menú ponía calamares y en realidad eran chopitos, muy buena. El chorizo a la sidra buenísimo y el chuletón, aunque un poco pequeño en comparación con otros que he comido en mi vida, jugoso y con un sabor delicioso.
Para los niños tienen periqueras y, aunque no vimos menú de niños, Josué disfrutó de unos espaghetti a la boloñesa que creo que le gustaron mucho. Los chipirones no le hicieron mucha gracia, pero imagino que fue porque estaban duros para él.
Conclusión
En definitiva, un restaurante que espero volver a visitar tantas veces como nos lo permita nuestra economía. Espero que no pasen otros 5 años.
5
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Gastronomía
martes 2 de febrero de 2010
La Reina de BBVA Bancomer
Cuando comencé con este blog, lo hice con un propósito: hablar de mis andanzas en este país. Con el tiempo decidí hacer algo más que eso: hablar de asuntos que quizá puedan servirle a alguien.
Hoy junto ambos objetivos en una entrada. Voy a hablar de algo que nos ha
ocurrido a Ara y a mí esta mañana, referente al banco donde tengo mi
cuenta, con el ánimo de desahogarme por si acaso a
alguien le sirve la experiencia.
Introducción
Desde que empecé atrabajar aquí, me abrieron una cuenta en BBVA Bancomer (eso es, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en México). Antes hacía el pago de la renta mediante una transferencia, ya que nuestro casero también tiene cuenta en ese banco, pero desde que estoy sin trabajo le hacemos depósitos mensuales. Hoy día 2, dado que ayer fue festivo aquí, hemos ido a hacer dicho depósito.
En todas las sucursales del banco hay tres filas: preferente, personas con cuenta en el banco y personas sin cuenta; no recuerdo cómo es en España, pero me parece recordar que no es igual. Como no íbamos a realizar ninguna operación sobre mi cuenta, nos formamos en la de clientes sin cuenta.
Los hechos
Cuando ya casi llegábamos, después de casi una hora de estar allí, nos dimos cuenta de por qué nuestra fila avanzaba más despacio que la de los clientes con cuenta: no es sólo que hubiese más cajeros disponibles para ellos, sino que encima les atendían también los cajeros correspondientes a nuestra fila.
Visto eso, Ara me dejó en la fila y se fue a hablar con algún responsable,
por aquello de que el que no llora no mama y esas cosas. La sorpresa
fue cuando la vi regresar, bien encendida, contándoles a todos lo
que estaban en nuestra fila el resultado de su visita al escritorio de
la reina directora, ya que su respuesta también les
incumbía.
Cuando Ara le preguntó a Su Ilustrísima la directora acerca
del trato que estaba recibiendo nuestra fila, ella le contestó
literalmente: «Esa es la política de Bancomer, como no tienen cuenta
aquí, se esperan a que les atiendan, ya que los cuentahabientes tienen preferencia. Si
quiere que la atiendan bien, ábrase una cuenta aquí.».
No se quedó contenta con su altanería, sino que todavía le dijo algo más
acerca de su estatus social respecto al nuestro. En concreto fue
porque Ara le comentó que esperaba que no le pasara nunca, pero que
cuando en un hospital, la delegación o en
cualquier otro lugar le atendieran de manera prepotente, como ella lo
estaba haciendo, se acordase del trato que le estaba dando a ella y a
los demás. Su Alteza Real La directora entonces le
dijo que "eso nunca sucedería, porque su seguro estaba en Lomas del
Pedregal"; o sea, que tiene seguro privado, seguramente pagado por el
banco (o sea, en parte por mí), y por lo tanto ella va a recibir
siempre un buen trato.
Conclusión
Por supuesto, vamos a poner una queja por el comportamiento de esta mujer. No voy a decir su nombre, no me gustaría quemarla haciéndolo. Al margen de dicha queja, se me pasan por la cabeza los siguientes pensamientos:
- El que estuviéramos en esa fila no quiere decir que no seamos clientes. ¿Tan cortita es la señora que no se le pasa por la cabeza?
- Aunque así fuera, pudiera ser que estuviéramos pensando en abrir una cuenta. Y aunque no fuera así, la gente de esa fila iba a depositar dinero a cuentas de otras personas que sí son clientes.
- Directa o indirectamente, esa sucursal gana dinero porque la gente haga depósitos allí, tengan o no cuenta en Bancomer.
- Sin conocernos de nada, presupone que somos de lo más bajo de la sociedad, al menos comparados con ella. ¿Qué pasaría si resultáramos ser de los mejores clientes, que ganásemos más que ella incluso? Imagino que en esa situación no le hiría muy bien a la buena señora (¿dónde está el melate cuando se necesita?).
- Puede que lo anterior en este momento no sea así, pero cuando trabajaba considero que no era precisamente un mal cliente (dinero cada quincena, uso de la tarjeta de crédito y pago puntual de ella, domiciliaciones, etc). Estuve 3 años haciéndole ganar dinero al banco (y, aunque sólo sea por la tarjeta de crédito, mucho o poco, sigo haciéndole ganar). Vamos, que creo que merezco un mínimo respeto.
- Cuentahabientes o no, todos los que estábamos dentro del banco éramos en ese momento clientes y, ante todo, personas, por lo que todos merecíamos un trato correcto y humano.
- ¿A alguien se le ocurre algo más?
Cuando hayamos metido la queja haré otra entrada contando cómo nos ha ido. Según me han dicho en la CONDUSEF, es bueno que hagamos la queja porque sí las toman en cuenta.
2
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Quejas
jueves 8 de octubre de 2009
Gripe A/H1N1
He visto en Kriptópolis un vídeo que quería compartir con vosotros. Es largo, casi 1 hora, pero puedo asegurar que merece la pena verlo entero y que a partir del minuto 10 es más ameno. El vídeo en cuestión es este.
Lo que quisiera es que cada quien comente qué opinión le merece el vídeo y lo que en él se dice. Si además por casualidad alguien tiene los conocimientos necesarios o medios de comprobarlo, estaría estupendo que encendiese una luz acerca de la veracidad de estas afirmaciones.
¿Algún médico en la sala?
2
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Fuera de Tema, Salud
sábado 8 de agosto de 2009
Comida Mexicana
Estoy por inaugurar una nueva sección de recetas de comida mexicana, pero en lo que comienzo voy a hablar un poco de cómo va el tema del papeo aquí.
Comida casera
Se entiende por comida casera la que se prepara en casa, ya sea para comérsela ahí mismo o en el trabajo. Hasta aquí, imagino que estaremos de acuerdo todos, aunque no estemos en México, ¿no?
Esta comida, aunque similar en estructura a la española, varía en cuanto a modo de preparación y a veces ingredientes —sí, sobretodo el chile—. No voy a entrar en detalles aquí, pero sí voy a decir que varía incluso la forma de preparar el arroz.
Comida corrida
El equivalente a los menús del día y por lo tanto equivalente en preparación a la comida casera. La diferencia principal con respecto a España es que allí, hace 4 años, rondaba el precio alrededor de los 8-9 euros, mientras que aquí está en 2.18-2.72 euros.
Otra diferencia con respecto a los menús del día es cómo está estructurado. En España tienes primer y segundo plato, además de café y/o postre, según el sitio. Aquí en México tienes tres tiempos: sopa/consomé, arroz/pasta y guisado, además de algún postrecito más o menos cutre según el sitio.
En España, además, generalmente puedes elegir entre tomar agua o refresco/cerveza, si no recuerdo mal. Aquí el refresco te cuesta un extra, al igual que la chela; además el agua es de sabor, o sea, como un jugo con agua y azucar extras. Si quieres lo que en España se conoce por agua, debes pedir «agua simple» o si no te preguntarán que de qué sabor la quieres; el agua mineral es con gas siempre.
A los sitios donde se sirve este tipo de comida, se les suele llamar tascas o, simplemente, «vamos a la comida corrida».
Restaurantes
Aquí me refiero a los que no son tascas, sino sitios tipo Burriquín, Sumway, juters, VIPS —que aquí también hay— y demás. Serían algo ya más parecido a los equivalentes en España, salvo que siempre en las mesas te encontrarás entre 2 y 4 cuenquecitos con diversas salsas, de picosita a traeme-el-extintor-RAPIDOOOO.
Una aclaración, que sirva al mismo tiempo de queja. A pesar de que alguna vez voy, aquí el VIPS no me gusta nada, vamos, ni punto de comparación con el de España, al que iba más o menos habitualmente.
Que conste.
Los precios en estos sitios, al cambio, sí son más parecidos a los correspondientes de España, por lo tanto están considerados una alternativa más cara a la comida corrida. Al revés que en España, que en ocasiones es más barato que el menú del día.
Ojo
Últimamente el peso ha bajado mucho, llegando a estar en casi 20 pesos el euro, por lo que ahora mismo está más barato aquí; por ejemplo, la hamburguesa que yo me suelo pedir está en unos 90 pesos, o sea, unos 5 euros, pero antes al cambio eran unos 7 euros, algo más parecido al precio de allí, si no recuerdo mal.
Comida en la calle
NI SE TE OCURRA. Salvo que sea un lugar/persona conocidos, ni pienses en comer ahí, salvo que te quieras pasar el resto del día... ya sabes... sin poder levantarte de determinado sitio blanco y redondo...
Son puestecitos en la calle, consistentes en una mesa rodeada de sillas. A veces la mesa es plegable y otras veces es una simple tabla con patas; a veces hay sillas y a veces no. Como bien puedes suponer, la higiene en estos sitios brilla por su ausencia, en parte debido a que no tienen ni agua para lavarse las manos.
En ocasiones, la persona que prepara la comida no es la misma que la que cobra, o bien es la misma persona pero se pone una bolsa en la mano cuando va a cobrar, con lo que tienes algo más de garantía. Pero eso no es lo normal.
Pero no todo está perdido. Nosotros íbamos a un sitio a comer Pambazos, quesadillas, sopes y demás (otro día hablaré de estos). No era exactamente lo mismo, porque era en una casa, donde una parte estaba abierta al público (cosa muy normal aquí, ya hablaré también de eso), y nos daba confianza la señora. También hay un sitio parecido, donde la especialidad son los tacos, al que vamos de vez en cuando.
La Bebida
Todos estos estilos de comida son diferentes en una o más cosas, pero hay algo que los une, algo que no puede faltar en una mesa que se precie: El Chesco.
El chesco no es ni más ni menos que el refresco en mexicano. Según estadísticas, México es uno de los mayores consumidores de refresco; sobretodo uno que no voy a nombrar, por la publicidad, pero que es negro, tiene cafeina, burbujas, empieza por Coca y termina por Cola... Ouch....
Los tamaños y formas varían: 330ml lata, 330ml botella de vidrio, 500ml botella de vidrio, 600ml botella de plástico, 1l, 1.5l, 2l, 3l, retornable, no retornable, etc. Mi preferido es la mayoritaria, light y en botella de 600ml, pero aquí la gente compra una de 2 o 3 litros para comer dos personas y se quedan tan tranquilos.
La otra alternativa, como he dicho, es el agua de sabor, pero normalmente es en la comida corrida, no en los demás tipos de comida, menos aún si son tacos. Lo que sí, nunca, el agua simple; es algo superior a los mexicanos e incluso se hacen comerciales respecto a eso.
Para finalizar, entre las múltiples marcas y sabores de refresco que hay aquí, tanto nacionales como internacionales, una que hacía años que no veía. Los más jóvenes del lugar ni sabréis qué es, pero los más mayores seguro que sentís cierta nostalgia de tiempos mejores.
Efectivamente, Mirinda. En concreto esta era de naranja, pero también la hay de mandarina y no sé si de algo más. La verdad, me hizo mucha gracia la primera vez que la vi. ¿No se os está antojando? jejeje.
0
aztecas han puesto su comentario, hazlo tú
Enlaces a esta entrada
Etiquetas: Costumbres, Gastronomía
